Silent disco en bodas: cómo alargar la fiesta pese al limitador de sonido
Casi todas las parejas que nos escriben cuentan la misma historia. Han encontrado la masía perfecta, la finca con las vistas o el hotel del centro, y en la reunión con el comercial aparece la frase: «la música tiene que bajar a la una». A partir de ahí, la boda soñada tiene fecha de caducidad a mitad de la noche.
La causa se llama limitador de sonido. Es un aparato obligatorio por licencia en la mayoría de espacios de eventos de Cataluña y de buena parte de España. Mide el nivel sonoro en la sala y, si se supera el umbral autorizado, corta directamente la corriente del equipo de sonido. No es maldad del espacio: es la única forma de que puedan seguir operando.
Por qué el silent disco esquiva el problema
El limitador mide presión sonora en el aire. En un silent disco no hay presión sonora en el aire porque la música va del transmisor directamente a los auriculares de cada invitado. Los altavoces pueden quedarse apagados por completo.
El resultado es que no hay nada que medir y nada que cortar. La fiesta puede continuar hasta la hora que permita la licencia de actividad del espacio, que normalmente es bastante más tarde que la hora en la que salta el limitador acústico. Y los vecinos no oyen absolutamente nada.
Es la razón por la que cada vez más masías del Penedès, del Maresme y del Vallès ofrecen el servicio directamente en su carta de extras.
Tres canales: la boda de todos, no solo la vuestra
El segundo problema de la música en una boda no es el ruido, es el gusto. En una misma pista conviven vuestros amigos de treinta años, vuestros tíos de sesenta y los niños de los primos. Con un solo altavoz, cada canción deja fuera a un tercio de la sala.
El sistema emite hasta tres canales a la vez y cada invitado elige el suyo girando una rueda del auricular. La distribución que mejor funciona en bodas:
- Canal verde: éxitos actuales y lo que suena en la radio.
- Canal azul: clásicos, ochenta, noventa y lo que baila la generación de vuestros padres.
- Canal rojo: electrónica o el estilo que aguante hasta el final.
El aro LED del casco se ilumina del color del canal, así que la pista se convierte en un mapa de colores. Es además el mejor material fotográfico que va a tener vuestro reportaje: una pista a oscuras con cien puntos de luz de colores no se parece a nada.
Dónde más se usa dentro de la boda
No solo en la barra libre:
- Ceremonia al aire libre. Cuando hay viento o el espacio es amplio, la megafonía se come las palabras. Con auriculares, todos los invitados oyen los votos.
- Cóctel. Música de fondo a volumen individual, para que se pueda conversar sin gritar.
- Discursos con invitados internacionales. Un canal puede llevar traducción simultánea al inglés o al francés.
- Postboda. Brunch al día siguiente, sesión de yoga en el jardín o segunda fiesta sin volver a molestar a nadie.
El limitador mide decibelios en el aire. Si la música va por los auriculares, no hay decibelios que medir y la fiesta se acaba cuando vosotros queráis.
Cuántos auriculares necesitáis
No hace falta uno por invitado del banquete. La referencia real es el 70-80 % de los asistentes, porque nunca están todos en la pista al mismo tiempo. Para una boda de 120 invitados, un pack de 100 auriculares suele ser suficiente. Si sabéis que vuestra gente aguanta hasta el final, id al número completo.
Qué preguntar a vuestro espacio
- ¿A qué hora salta el limitador y a qué hora cierra la licencia? No son la misma cosa, y la diferencia entre ambas es exactamente lo que ganáis con el silent disco.
- ¿Hay toma de corriente en la zona de la pista? El transmisor necesita enchufe; el resto es inalámbrico.
- ¿Permiten proveedor externo de sonido? Algunos espacios trabajan con exclusividad.
- ¿Hay una sala interior alternativa? Con auriculares podéis usar el jardín aunque el interior fuera la única opción «legal».
Cómo es el día del evento
Llegamos antes del banquete, montamos los transmisores junto a la cabina del DJ y hacemos la prueba técnica una hora antes de que empiece la fiesta, comprobando la cobertura en toda la finca. La azafata reparte los auriculares ya cargados y desinfectados en el mueble de entrega y explica en diez segundos cómo cambiar de canal. Al terminar, recogemos, contamos y revisamos todo. Vosotros no tenéis que ocuparos de nada.
Y el detalle que gusta
En los packs Comfort y Premium personalizamos los auriculares con vuestras iniciales, vuestro nombre o la fecha de la boda. Sale en todas las fotos y funciona como parte de la decoración del evento.
Si estáis organizando vuestra boda y el limitador es vuestra preocupación, contadnos la fecha y el espacio en nuestra página de bodas o escribidnos directamente. Presupuesto cerrado en 24 horas.
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